La dictadura y el rock



La música: el rock nacional de los 60 y 70 en el contexto político y social

 

La Inestabilidad Institucional

  El período que abarcó las décadas de 1960 y 1970 estuvo signado en nuestro país por diversos intentos de superar la crisis política iniciada en 1955 con el golpe de estado que derrocó a Juan Domingo Perón. Varios de estos intentos fueron llevados a cabo por las Fuerzas Armadas quienes se alzaron como garantes del orden nacional interrumpiendo la legalidad republicana cada vez que lo consideraron necesario. Así nos encontramos a lo largo de poco más de dos décadas con cinco intervenciones militares en gobiernos electos democráticamente o en gobiernos de facto dirigidos por generales golpistas.

  La intervención de las FFAA en el poder político no resulta novedosa ya que desde 1930 -con el golpe de estado de Uriburu a Hipólito Yrigoyen- este modus operandi resultó cada vez más regular en momentos en que el país atravesaba una crisis (o cuando así lo creían las FFAA). El ingrediente que fue cobrando mayor relevancia durante el período que nos convoca es la creciente violencia desplegada sobre la población civil y la búsqueda de un enemigo interno que ponía en riesgo la esencia misma de “lo nacional”, en consonancia con la Doctrina de la Seguridad Nacional adoptada por Estados Unidos tras la Revolución Cubana de 1959 y en el marco internacional de la llamada “Guerra Fría”.

  Una de las políticas adoptadas que puso de manifiesto este nuevo rol “gendarme” de las FFAA argentinas fue el llamado Plan Conintes (Conmoción Interna del Estado), dispuesto por Frondizi en 1960, por el cual las FFAA asumían la tarea de controlar y reprimir la oposición del sector obrero.

  El 29 de julio de 1966, ya bajo la dictadura de Onganía, se produjo el acontecimiento que pasó a la historia bajo el nombre de “la noche de los bastones largos”, en la cual se decretó la intervención de las universidades nacionales, ordenando a la policía que reprimiera para expulsar a estudiantes y profesores que resistían la intervención. Así comenzó un período de persecución a estudiantes militantes de izquierda en las facultades y de despido masivo de profesores.

  Como respuesta a las crecientes políticas represivas y en el marco de una situación internacional que estaba signada por las luchas de descolonización del llamado “tercer mundo” y que presentaba como posible la llegada del socialismo al poder por la vía armada como en el caso cubano o, posteriormente en 1970, por la vía electoral como en el Chile de Allende, nuevos grupos surgieron de los más diversos planos reclamando su lugar bajo el sol. Así vemos nacer una serie de agrupaciones políticas (como Montoneros, ERP, PRT, FAR, FAP, FAL) compuestas por la clase obrera, pero también por otros actores que cobraron protagonismo a lo largo de este período como los jóvenes y los estudiantes universitarios provenientes de los sectores medios de la sociedad y ciertos sectores de la Iglesia católica, como el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, que realizaron un activo trabajo social en barrios y villas miseria, y que en 1968 realizaron en Medellín la reunión de la Conferencia Episcopal Latinoamericana en la cual se redactó un documento en donde se declaró el compromiso de la Iglesia en la mejora de la situación de los pobres, actuando sobre las situaciones que originaban la miseria.

 

Los nuevos actores

 

  Durante la década de 1960 comenzaron a hacerse visibles ciertos grupos que cobraron entidad propia. Comenzó a hablarse cada vez más acerca de “los jóvenes”; la juventud cobró una importancia no apreciada hasta entonces como actor político-social, pero también como posible público para un mercado que crecía a medida que lo hacía la vida cultural y que orientó sus estrategias de marketing para saciar las necesidades de este nuevo sujeto de consumo.

Las universidades eran los lugares por donde más visiblemente pasaban estos cambios con la creación de nuevas carreras como Sociología, Psicología y Educación, que prestaban mayor atención a las problemáticas de los seres humanos tanto a individuos como a grupos sociales.Por otro lado, fue el despertar del rock con la “beatlemanía” sacudiendo occidente, y el surgimiento en nuestro país a fines de la década de 1960 de lo que se conoció como “rock nacional”. El rock permitía participar de una nueva moda, caracterizada por el largo del cabello en los varones y las minifaldas en las mujeres, -quienes a su vez como grupo lograron en este período mayor independencia que a lo largo de todo el siglo y participaron junto con los varones del “destape sexual” de la época tras la aparición de las pastillas anticonceptivas-, de una nueva forma de protesta contra el conservadurismo de los adultos, y de un nuevo ethos en donde “ser joven” se presentaba como lo ideal, lo deseable, constituyendo un nuevo sentido de identidad. Fueran éstos hippies, yupies, estudiantes, rockeros, beatnik o cualquiera de los subgrupos de los que formaran parte, la proliferación de dichos subgrupos nos habla a las claras de la importancia de la juventud como colectivo entendida ya no en términos biológicos, sino como una forma de vida que uno podía elegir.

 

 

  Este creciente protagonismo de la juventud (hombre y mujeres) como actor social y político se produjo a nivel mundial. Algunos de los emblemas más significativos de esa época fueron el concierto de Woodstock contra la guerra de Viet-Nam, el Mayo Francés de 1968 y en Argentina el “Cordobazo” en 1969, un movimiento en el cual los estudiantes acompañaron a los obreros durante las jornadas de protesta.

  Una nueva cultura juvenil se impone no sólo a través del consumo de diversos dispositivos literarios y periodísticos que, según Sergio Pujol “transformó sustancialmente las relaciones entre los objetos culturales y sus potenciales consumidores”, sino también a través de nuevas formas de relacionarse con la música. “Al boom de los lectores de la primera década de los `60 se le sumaba el boom de los oyentes” (Pujol, 2003: p. 310)

La irrupción del rock nacional, según Sergio Pujol, tiene como fecha clave el año 1966, coincidente con el Golpe de Estado de Juan Carlos Onganía. El autoritarismo represivo de Onganía se basó en un moralismo de sesgo clerical que condujo a que la juventud pasara a ser “una configuración sociocultural sospechosa” (Pujol, 2003; p. 315)

Fuente: Dirección de Proyectos Especiales. Dirección de Formación Continua. Curso Virtual – Ciclo 2014.Direccion general de cultura y Educación

 






Tango Feroz - La Leyenda De Tanguito es una película argentina inspirada en la vida del cantautor rockero argentino José Alberto Iglesias Correa, alias Tanguito (1945-1972)





La historia sobre el ex grupo musical Pedro y Pablo en el contexto de los 60





En el video de LP, conducido por Nicolás Pauls sobre el ex grupo musical Pedro y Pablo. En el video puede verse la historia del grupo con algunas escenas de la década de 1960 y los protagonistas explican, desde su punto de vista, sus impresiones de la época y evocan recuerdos. Al mismo tiempo, otros testimonios también brindan sus impresiones sobre el grupo y el sentido de las canciones de Miguel Cantilo y Jorge Durietz, enmarcadas en el contexto político y social.



Algunas canciones:

Los dinosaurios
Charly García



Canción de Alicia en el país
Serú Girán





Las botas locas
Sui Generis




Nos siguen pegando abajo (pecado mortal)
Charly García




los desaparecidos fabulosos cadillacs




La memoria -León Gieco





La gente del futuro-Pedro y Pablo

No hay comentarios:

Publicar un comentario